Y así me encuentro yo ahora… Resulta muy sencillo dar consejos, pero ya conoces el dicho “consejos vendo que para mí no tengo”.
¿Cómo puedo decirle a mi ahijada o a mis hijos que luchen por sus sueños si yo no lo hice? Pues eso, no puedo. Si quiero que ellos se atrevan la primera que debo hacerlo soy yo. Ya lo decía mi profesora de física de EGB (sí, yo soy de la época de EGB): “El movimiento se demuestra andando”. Así que me encuentro publicando novelas (mi gran sueño de la infancia-adolescencia), preparando una página web y publicando en redes sociales para promocionar mis libros…
Ni te cuento ya lo que ha supuesto este año subirme a varios escenarios para hacerme visible, pero claro, si quiero ser coherente y “predicar con el ejemplo”, es lo que toca, porque las palabras se las lleva el viento, pero los actos quedan… al menos tengo la tranquilidad de que cuando les repita como un disco rayado que luchen por sus sueños y se den el permiso de ir tras ellos no me podrán decir: Y tú ¿lo has hecho?
Y esa es mi pregunta para ti hoy ¿lo has hecho? ¿qué te detiene? Y sobre todo y más importante… sabiendo que en 100 años todos calvos… ¿por qué no te das el permiso y lo haces?
Un abrazo.
Rosa